Vuelve FYI: el insight semanal de FRANKA™️: una captura de pantalla hecha de otras capturas de pantalla y relacionadas sobre una reflexión a menudo sin conclusión. Una respuesta contra la incesante llegada de "cosas que pueden interesarte" y que nunca acabamos de consumir plenamente.

A juzgar por los titulares de algunas publicaciones, de esas que únicamente rascan superficies (porque posiblemente el equipo redactor no tiene tiempo de profundizar en nada), nadie diría que la industria musical pasa por un mal momento. Algunas voces relevantes (Ted Gioia, Shawn Reynaldo) han manifestado recientemente, tal y como yo voy a hacer ahora, que esa creencia es, digamos, engañosa. Muchos ya lo saben pero prefieren creer y entregarse a lo que llaman el sloptimism: comer snacks mientras ocurre la debacle y saborear las últimas horas de vida.

Por su parte, Network Notes comentaba hace también unos días en su boletín que: "What matters is not to decry how bad things are, but to ask what we can do to really shift that model, ideally building new means to connect with fans and monetise those relationships in a manner that people can make a living from their art once more". Muchos hemos estado en ese lugar, hemos invertido tiempo para crear algo y hemos plantado cara a la impotencia cuando observas que dentro de la estructura poscapitalista todo acaba siguiendo la misma ruta: nuevo modelo ilusionante y aterrizaje prometedor → adopción de usuarios y tracción que no cumple las expectativas → necesidad de más inversión y desplazar algunos principios para poder seguir existiendo y no perecer.

Como dice Shawn en una publicación en RRSS derivada del comentario mencionado: "Todo esto está sucediendo a plena luz del día y, sin embargo, los artistas, los consumidores y los miembros de la industria están cansados ​​y efectivamente paralizados, incapaces de siquiera imaginar alternativas potenciales". Alternativas las hay: Nina, Subvert, Chora, Vault.fm, Indify, Songs Tools... y prácticamente todas ellas empujadas por artistas, aquellos que conocen de primera mano el problema (y la oportunidad).