"Esto le puede costar el Nobel de Economía" a Javier Milei dicen algunos de sus seguidores menos apasionados en algunas redes sociales. Y lo dicen sabiendo que el economista, ahora Presidente de Argentina, tiene entre su expertise, precisamente, el riesgo financiero... Tras el escándalo por la criptomoneda $LIBRA, a Milei se le acusa de haber formado parte de una asociación ilítica que afectó a más de 40 mil personas con pérdidas por más de 4 mil millones de dólares.

En resumen: estafó a sus propios creyentes, a sus votantes, difundiendo $LIBRA en sus canales de redes sociales y adjuntando el proyecto a una iniciativa transversal que, supuestamente, iba a servir a muchos ciudadanos argentinos para emprender sus propios proyectos empresariales. Un clásico esquema de "pump and dump", pero con un giro teatral: la promesa de una revolución financiera que nunca ocurrió.

La página web del proyecto sigue online y con el nombre de vivalalibertadproject.com y con los detalles de sus intenciones intactos, así como el link directo al token en Solana.

Milei se ha defendido comparando a la operación con "la ruleta rusa" o "cuando vas al casino y pierdes", reforzando su posición como simple amplificador y no embajador del proyecto. También se ha excusado diciendo que los principales inversores y por tanto damnificados han sido estadounidenses y chinos, no argentinos. El creador de la criptomoneda, Hayden Davis, también ha salido en su propia defensa.

En cualquier caso: ¿Por qué $TRUMP y $MELANIA sí triunfaron y la iniciativa relacionada con Milei ha sido un fracaso estrepitoso? ¿Puede esta realidad, donde celebridades intentan metabolizar su clout o influencia para dar gas a proyectos de financiación especulativos, llegar a extenderse en terrenos como la música?

@HalunkeValnor

Veamos, ¿qué es una memecoin?:

Una memecoin es una criptomoneda sin utilidad real cuyo valor depende de la viralidad, el hype y la comunidad que la respalde, en lugar de un proyecto tecnológico sólido. Suelen estar inspiradas en memética, figuras públicas o tendencias de Internet, y su precio es altamente especulativo y volátil.

¿Por qué unas "funcionan" y otras no?

$TRUMP (introducida el 17 de enero, pocos días antes de la toma de posesión del presidente Donald Trump) funcionó mejor porque se lanzó como un producto de coleccionismo y marca personal, no como una inversión. Sus seguidores la compraron como un símbolo de identidad política, similar a su mercancía de campaña, sin esperar rendimientos financieros. Además, Trump nunca se distanció del proyecto y la liquidez inicial se aseguró con una estrategia de marketing bien ejecutada. Aunque el valor cayó con el tiempo, los compradores no se sintieron traicionados porque no había una promesa económica explícita.

En contraste, $LIBRA colapsó porque se promovió como una inversión vinculada a la economía argentina, atrayendo especuladores más que seguidores leales. En pocas horas, su capitalización explotó, pero la venta masiva de grandes poseedores hundió el precio en un 97%. Pero lo peor llegó cuando Milei borró su promoción inicial y negó su relación con el token, lo que desató pánico y fuga de inversores. La falta de respaldo, el mensaje engañoso y su rápida retirada del proyecto transformaron la moneda en un escándalo político y financiero que estamos presenciando.

Simplificación de la dinámica básica del "pump and dump".

¿Existe algún patrón?

Sí, y normalmente negativo:

  • Lanzamiento explosivo, agresivo y habitualmente inesperado basado en hype y el FOMO.
  • Promoción por parte de una figura política, celebridad con un mensaje de cambio o gran beneficio económico.
  • Fuga de liquidez en cuanto los grandes inversores se retiran.
  • Derrumbe total del valor, dejando a los compradores finales atrapados en pérdidas.

Conclusión: la fiebre de las memecoins refleja una aceleración extrema de la lógica de las estafas piramidales, donde cada ciclo de especulación es más rápido, más volátil y más despiadado. Lo que antes requería meses o años para colapsar, ahora sucede en horas o días.

La economía como entretenimiento y la cultura como gran casino gigante...

La diferencia entre comprar Dogecoin o $TRUMP y apostar en una ruleta online es casi nula: no hay valor intrínseco, solo flujo de especulación. Y el casino (los creadores y primeros inversores) siempre ganan.

Las memecoins transforman la especulación en un espectáculo: no se trata solo de ganar dinero, sino de formar parte de un "evento financiero viral". La ironía es clave: muchos inversores saben que es un gran casino colectivo, pero juegan igual. Si estás ganando, es una revolución financiera; si has perdido, es una broma de mal gusto.

No es un accidente que esto suceda ahora. Estamos ante una nueva fase del capitalismo digital: aquella donde la promesa de éxito ha sido reemplazada por la posibilidad de un golpe de suerte.

Algunos de los rostros y memecoins aparecidas en el último año.

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